Bodas civiles en tiempos de coronavirus: solo en caso de peligro de muerte

En lo relativo a las ceremonias católicas, varias archidiócesis recomiendan aplazar la celebración.

Lo recoge el artículo 11 del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo: el estado de alarma declarado ante el coronavirus permite las ceremonias civiles y religiosas. Sin embargo, la creciente propagación del virus ha matizado, en los últimos días, el proceder de los enlaces matrimoniales, especialmente en el caso de las bodas civiles.

Un vistazo a los servicios esenciales del sistema judicial acordados por el ministerio de Justicia, el CGPJ y la Fiscalía lo deja claro: «El Registro Civil prestará atención permanente durante las horas de audiencia. En particular, deberán asegurar la expedición de licencias de enterramiento, las inscripciones de nacimiento en plazo perentorio y la celebración de matrimonios del artículo 52 del Código Civil«.

La particularidad de este artículo es que hace referencia a la autorización del matrimonio «del que se halle en peligro de muerte». En la situación actual, por tanto, los matrimonios ‘in artículo mortis’ son los únicos que pueden oficializarse en los registros civiles.

Este tipo de enlace matrimonial tiene una serie de requisitos y formalidades: no requerirá para su autorización la previa formación de expediente, pero sí la presencia, en su celebración, de dos testigos mayores de edad. Además, cuando el peligro de muerte derive de enfermedad de alguno de los contrayentes, «será necesario un dictamen médico sobre su capacidad para la prestación del consentimiento y la gravedad de la situación«.

¿Y las bodas católicas?

El artículo 11 del Real Decreto 463/2020 señala que puede realizarse una boda bajo condición de la «adopción de medidas organizativas para evitar aglomeraciones de personas, en función de las dimensiones y características de los lugares, de tal manera que se garantice a los asistentes la posibilidad de respetar la distancia de al menos un metro entre ellos«.

Varias archidiócesis, como la de Madrid, proponen el aplazamiento de las ceremonias en la medida de lo posible: «vivamos con la prudencia pastoral, siempre en contacto con los fieles, y propongamos cuando sea posible celebrarlos más adelante«, explican.

En casos puntuales, la celebración puede desarrollarse con la participación única de los familiares y personas más allegadas; si bien, la recomendación genérica es la de posponer el acto.

Bodas por la ventana o a través de Facebook

La situación generada por el Covid-19 también ha derivado en celebraciones extraoficiales, muy creativas, como la protagonizada por Daniel y Alba, una pareja gallega.

«Conocíamos a una de las vecinas, la que graba el vídeo y, poco a poco, empezaron a salir espontáneos. El hombre de la ventana de al lado empezó a oficiar la boda como pudo y nos casamos igual«.

En Colombia se viralizó hace unos días la boda de Erwin Arias, congresista del partido Cambio Radical, y su esposa. Por petición de sus amigos, transmitieron la ceremonia a través de Facebook Live y estuvieron acompañados en directo por casi 2.000 personas (siendo el número de invitados originales unos 250).

 

Más artículos...