Diccionario de tejidos de vestidos de novia: tipos, calidades y siluetas en las que mejor encajan

Todo lo que debes saber sobre tejidos de vestidos de novia: desde las características particulares hasta las siluetas o los diseños más aptos para cada uno

Encontrar el vestido de novia perfecto pasa por un arduo proceso en el que hay que tener en cuenta diferentes elementos. Es decir, el estilo del vestido es lo primero por decidir y, posiblemente, casi todas las novias tienen la silueta más o menos clara, basándose en aquello que mejor se adapta a su figura. Pero, a partir de ahí, hay que decidir la forma del escote, el largo de la manga, los apliques o bordados, el volumen de la falda… Y, por supuesto, los tejidos que compondrán el vestido definitivo.

Y es aquí donde aparece la eterna pregunta, ¿de qué depende la elección de uno u otro tejido? En primer lugar, de la silueta y detalles que se deseen para el diseño, ya que no todos los tejidos son igualmente manejables ni se adaptan del mismo modo a ciertas construcciones. Por supuesto, el presupuesto, ya que los precios de cada tejido y, sobre todo, la calidad de cada tejido, puede variar muchísimo. Y, por último, el color, la estética, los detalles o estampados que se quieran incorporar.

En definitiva, el tejido es uno de los elementos más importantes a tener en cuenta en un vestido de novia. Sin embargo, la mayoría de novias que empiezan el proceso desconocen los factores que influyen a la hora de decantarse por uno u otro. Para conocer todas las características que diferencian los distintos tejidos, nadie mejor que una diseñadora especializada para profundizar al respecto. Por eso, María Gadea desgrana uno a uno los tejidos y fibras más populares y nos habla de las características que hacen único a cada uno de ellos, para que cada novia entienda cuál de ellos es mejor según el vestido que tiene en mente. La creadora, que cuenta con su propio atelier en Madrid y una carrera de gran prestigio a sus espaldas, ha creado para Vogue.es un diccionario completo y desarrollado que servirá de guía para todas las novias interesadas en el universo de los tejidos. ¡Tomen nota!

Raso

Es un tejido compacto, grueso, suave y brillante. Aparece en diferentes calidades, pesos y rigidez. Originalmente era de seda, pero actualmente se puede encontrar también de poliéster. Existe también el raso de algodón, que es conocido como Satén; este tiene el mismo brillo que el raso de seda, pero es más resistente. Ambos son tejidos con cuerpo y caída, que aportan un efecto lencero.

María Gadea lo recomienda para: vestidos con brillo y caída. En los años 80 se usó muchísimo en los vestidos de novia.

Vestido midi de satén, de Brock Collection.

Brocado

Es un tejido de seda tejido en dos capas, la primera es la base y la segunda hace el dibujo, de manera que parece que la tela está bordada. Tradicionalmente, para la segunda capa se utilizaban a hilos de plata y oro. Actualmente, dependiendo de la hilatura que se use y el proceso de tejido, puede ser más o menos exclusivo.

María Gadea lo recomienda para: Cuerpos muy armados y faldas voluminosas, ya que su textura rígida permite crear ese tipo de composiciones.

Encaje

Es un tejido delicado, definido como tejido ornamental, ya que se trata de un trabajo decorativo elaborado a base de hilos en una combinación que crea un efecto calado. Los encajes de un solo hilo tienen de base una tela de tul y se asocian a un bordado. Los de varios hilos son los que en España llamamos bolillos o macramé.

Tipos de encaje: La variedad de encajes es casi infinita. Los más comunes son: Chantilly (el más fino de todos), Alencón, Schiffi, Guipur, Bruselas, Duquesas, Ganchillo, Veneciano, Valenciene y Blonda.

María Gadea lo recomienda para: Vestidos con un toque romántico o vintage. También se utiliza para detalles y aplicaciones: desde un vestido completo con una capa final de encaje hasa detalles en la espalda, escote, faldas, mangas, velos…

Body de guipur y sobrefalda de muselina de seda, ambos de Rosa Clará.

Gasa

Es un tejido liviano, delicado y transparente de seda, algodón o poliéster.

Tipos de gasa: En la familia de las gasas también podemos incluir el Chiffón, la Muselina y la Bambula, que es una gasa con un efecto plisado muy fino.

María Gadea lo recomienda para: Vestidos vaporosos, delicados, ligeros y cómodos. También es ideal para capas o velos.

Tul

Es un tejido ligero con estructura abierta, en forma de red. Ligero y transparente. Al igual que ocurre con la organz,a la calidad del tul depende del hilo; si se confecciona a partir de seda o de poliéster.

Tipos de tul: Existe el tu liso, tul plumeti, tul de falso plumeti, o con otros dibujos de fantasía.

María Gadea lo recomienda para: El tul con textura más rígida se utiliza para dar mucho volumen a la falda tanto exterior como interiormente. El tul más fino -tul ilusión de seda- se usa para velos, escotes o para conseguir faldas de más caída que el anterior.

Top de tul de seda natural, de Cortana; y vestido de seda, de María Gadea.

Tejidos de vestidos de novia

Organza

Es un tejido con muy poco cuerpo. Translúcido, liviano y sostenido, con más consistente que la gasa y de caída suave. La calidad de la organza depende del hilo usado; es decir, si se confecciona a partir de seda o de poliéster. Existe también la organza de algodón, que es conocida como Organdí; esta tiene la misma consistencia y transparencia que la organza pero, con el reflejo del sol, su hilo no coge el mismo brillo que el hilo de seda.

María Gadea lo recomienda para: Vestidos de novia vaporosos, de caída suave y volumen sostenido.

Mikado

Es un tipo de seda compacta con textura granulada. Tiene mucho cuerpo y caída y se arruga menos que otras telas de seda.

María Gadea lo recompienda para: Vestidos tanto de corte clásico como más moderno, ya que realza las líneas del corte y es sobrio, elegante y sofisticado.

Capa de Mikado y satén, y vestido de Georgette bordado en seda y encaje, ambos de Raquel Ferreiro.

Crepé

Es un tejido de superficie granular y arrugada. Su estructura está compuesta por hilos de alta torsión, lo que crea esa textura rugosa y que puede ser muy suave dependiendo del tipo de crepé. Se trata de un tejido básico y atemporal, que además del peso que tiene no se arruga.

Tipos de crepé: La familia de este tejido es muy amplia; Georgette, Cady, De china, De lana, Marroquí, Satén o piel de ángel…

Composición del crepé: Al igual que la tipología, la composición del tejido también es muy variada. Se puede encontrar de viscosa, seda, algodón, acetato o poliéster.

María Gadea lo recomienda para: Vestidos con caída y diseños de aspecto elegante. Es un tejido que permite adaptarse a la figura de la novia y crear movimiento.

Tafetán

Es un tejido espeso de hilo fino, ligeramente tieso, con un tacto crujiente (como la seda). Su apariencia es brillante y ,en función de su rigidez, puede notarse cierto crujido de la tela. A pesar de arrugarse con facilidad, el tafetán aporta bastante volumen.

María Gadea lo recomienda para: Vestidos con mucho brillo y volumen. Este tejido también se popularizó en la moda nupcial de los 80.

Camisa de popelín y vestido de tafetán, ambos de Castellar Granados.

Falla

Es un tejido, originalmente de seda, que forma canutillos, suave, brillante, con peso y de gran calidad. Se teje con hilo de seda fino en la urdimbre e hilo de seda chapé en la trama, de manera que no tiene derecho o revés. Es un tejido reversible con efecto irisado. Actualmente, también puede encontrarse de poliéster, con las mismas prestaciones.

María Gadea lo recomienda para: Vestidos de novia estructurados y faldas con volumen controlado.

Piqué o Marsella

Es un tejido, originalmente de algodón ,con relieve en forma de cordoncillos o espigas. Tiene más almidón que otros tejidos de algodón liso y ofrece un tacto áspero y rígido. Actualmente, existe de rayón, seda, lana, etc..

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