Laura Martínez

 

¿Acabas de encontrar tu vestido de novia ideal? Pues llega el momento de completar tu outfit nupcial con unos zapatos de novia espectaculares. Para que tras el «sí, quiero» puedas pasearte todas las veces que quieras para saludar y conversar con vuestros seres queridos y, más tarde, bailar todas las canciones de boda que tienes en esa animada playlist, sigue estas sencillas pautas y… ¡sentirás que vas descalza!

1. Hidrata tus pies

Tener los pies hidratados es un must para que unos zapatos nuevos no te hagan daño. ¿Por qué? Porque si tienes la piel cuidada, estará más fuerte. Así que no olvides hidratarlos después de la ducha utilizando una crema especial para pies o bien productos naturales, como el aloe vera. Muchas veces los pies son los grandes olvidados del outfit nupcial. Sin embargo, recuerda que son ellos los que recorrerán el pasillo hasta el altar y los que tendrán que aguantar muchas horas de baile hasta el amanecer. ¡Mímalos como se merecen!

2. Hidrata (también) el calzado

Si ya te has decantado por unos maravillosos zapatos de novia originales, lo mejor es que te asegures de que no te harán daño. Uno de los mejores trucos para lograrlo es hidratar el calzado por dentro. ¿Cómo hacerlo? Coge una crema y frota suavemente con ella su interior, poniendo especial atención en cualquier lugar en el que haya costuras. De este modo, los zapatos se suavizarán y se volverán más elásticos, sobre todo si te has decantado por un modelo de piel natural. Y cederán un poco al ponértelos.

Antes de aplicar la crema en el interior del calzado elegido es necesario que realices una prueba. Así, coloca un poco en una zona pequeña y déjala actuar para asegurarte de que es adecuada y no cala hacia la superficie, provocando alguna marca o mancha. No pongas demasiada e intenta extenderla bien, quitando todo el producto sobrante.

Kokoro fotografía

3. Asegúrate de la talla

No todos los zapatos tallan de la misma manera. Por ello, déjate asesorar por los profesionales del lugar donde compres el calzado nupcial. Ellos sabrán si los zapatos que has elegido son los más adecuados y si se adaptan perfectamente a tus pies, teniendo en cuenta tanto el largo como el ancho de los mismos. La clave es que el zapato se ajuste como un guante a tu pie más grande (los dos no tienen el mismo tamaño). Recuerda además que, dependiendo del tipo de material, este suele ceder pasadas unas horas.

4. Un remedio casero para ensancharlos: ¡el congelador!

Existe un viejo remedio que no falla si precisas ensanchar el calzado nupcial. Coge dos bolsas de cierre hermético y llénalas de agua. A continuación, ponlas dentro de los zapatos e introduce estos en el congelador. Pasadas unas horas, cuando el agua ya se haya congelado, sácalo todo, retira las bolsas y pruébate de nuevo los zapatos. Será una manera precisa de que se adapten a la forma de tus pies. Es parecido a lo que ocurre en las pruebas del vestido de novia de corte princesa que haces en el atelier, encaminadas a conseguir que el diseño de tus sueños te siente como un guante. Y sino te convence esta idea, siempre tienes la opción de dejar los zapatos en el zapatero para que te los coloque en la horma.

Estefanía Fredes

5. Estrénalos antes del día B

Si ya tienes tus zapatos de novia vintage en casa, lo mejor que puedes hacer para comprobar que el día de la boda no te harán daño es írtelos poniendo. De este modo verás si hay alguna zona en la que te hacen daño o aprietan y estarás a tiempo de ponerle remedio. ¿No quieres ensuciar la suela? Tranquila. Mételos primero en una bolsa de plástico. Los irás «dando» y seguirán impecables en tu gran cita nupcial.

6. Calcetines invisibles

Según el modelo de vestido y zapato que escojas podrás acompañarlos de medias, lo que te ayudará a proteger la piel de los pies de las dolorosas e incómodas rozaduras. Asimismo, encontrarás unos calcetines de silicona o de gel de silicona que se encargarán de absorber los golpes, reducir la presión sobre el talón y prevenir las ampollas. Los puedes encontrar en cualquier zapatería o tienda de moda nupcial o de fiesta que tengan calzado y complementos.

7. Más vale prevenir…

Acude a tu farmacia o parafarmacia y pregunta por tiritas transparentes en todas sus versiones. Cada vez hay más soluciones de distintos materiales como geles o siliconas que se pegan con resistencia y son invisibles. Además, tienen formas especiales para cada lugar específico del pie en el que te las tengas que poner. En comercios especializados de zapatos también disponen de tiras protectoras para colocar en los zapatos y evitar posibles rozaduras.

Para prevenir la aparición de ampollas o daños en la planta de los pies de aquellas personas que sufren de durezas o callos a la altura del hueso metatarsiano, también se comercializan pequeñas plantillas de gel o silicona que, al caminar, te proporcionarán una sensación de acolchamiento extra.

Rubén Mejías Fotógrafo

8. ¿Un calzado alternativo para el baile?

Después de la ceremonia, de hacer las fotos para ese maravilloso álbum nupcial y del banquete, muchas novias deciden cambiar de look para la fiesta final. Algunas se decantan por una transformación completa que incluye sustituir ese maravilloso vestido de novia de corte sirena por un diseño más informal, un modelo sencillo o incluso corto. Si es tu caso, aprovecha también para ponerte otro calzado, como unos zapatos de novia planos. Incluso si vas a seguir con tu mismo traje nupcial, puedes tener preparado un segundo par de zapatos de novia cómodos y ponértelos para abrir la pista de baile. Pueden ser unas zapatillas deportivas blancas, unas cuñas, unas bailarinas… Sea cual sea tu elección, supondrá un enorme alivio en una jornada que implica estar mucho tiempo de pie.

Lorena Glave

Es muy importante que el día más feliz de tu vida te sientas guapa y apuestes por unos complementos, como el ramo de novia, que te hagan sentir segura de ti misma. Pero además de cuidar la imagen con el vestido, los zapatos y el peinado de boda perfecto, tienes que ir cómoda. Solo de esa manera podrás disfrutar al máximo y llenar tu memoria de maravillosos recuerdos.